Activismo de marca: Las empresas como actores del cambio social

En Correos Express #SomosTalento:

Camino Cabañes Salvador, Gerente de Marca y Eventos en Correos Express

Los consumidores cada vez muestran una mayor preocupación por las cuestiones sociales. Un hecho que se refleja también a la hora de consumir un producto o servicio. La experiencia de usuario ya no es suficiente cuando fijamos la mirada en una marca. A ello, ahora se le une el vínculo de la compañía con las causas sociales.

Los consumidores reclaman activamente este compromiso hasta tal punto que, en muchos casos, actúa como motor de decisión de compra. Es por ello, por lo que la preocupación social del consumidor se ha posicionado como el nuevo reto al que las empresas deben de hacer frente para poder mantener su cuota de mercado.

De esta manera, crear una marca de confianza comprometida al 100% con sus consumidores, logrando que estos se sientan identificados con los valores por los que apuesta la empresa en materia de salud, medio ambiente y sostenibilidad es el único camino a seguir por parte de las empresas para ganar posiciones entre la competencia.

El auge del activismo de marca en España

En el mercado español queda todavía mucho por hacer cuando se trata de “mojarse” en asuntos que despiertan sensibilidades y generan división de opiniones. El agnosticismo político y social ha sido la nota predominante en el seno de las compañías en nuestro país, pero esto es algo que parece que comienza a cambiar.

Ahora nos encontramos en un momento en el que el branding gana la partida a todo, por lo que las estrategias empresariales se centran en ello para dar forma a las marcas. Una de las maneras para potenciar este branding es el activismo de marca, con el que el anunciante se acerca de una manera única al consumidor, dando lugar a un cambio positivo en sus hábitos y en su día a día.

 Las empresas como motor del cambio social

En paralelo a esa demanda social del consumidor, cada vez son más las marcas que apuestan por un rol, personalizando al máximo sus productos y creando un valor diferencial a su competencia. Por ejemplo, en el marco de la configuración de un texto legal del matrimonio homosexual o la aprobación de medidas más exigentes para con el cambio climático; varias empresas han sido la voz de una sociedad que exigía cambios sociales, posicionándose y exigiendo cambios.

Ya en su día, Campofrío fue una de las primeras en mostrar su compromiso social en nuestro país de una manera más atrevida de lo normal, dando la bienvenida a un “nuevo modelo de mujer» empoderada que destierra estereotipos y convenciones sociales. 

Estamos ante un cambio de valores de los consumidores y las empresas tienen que girar sobre esto: volverse más cercanas y conectar con ellos. Ahora ya no solo buscan un producto específico con ciertas garantías, sino algo más, una actitud proactiva por parte de las empresas.

¿Conlleva riesgos el posicionamiento empresarial?

Ante todo, se debe prestar especial atención al cambio de valores en la sociedad, los consumidores no son homogéneos ni inmutables, y esto las empresas lo deben de tener en consideración. Que una empresa se convierta en precursora de una »acción social» puede atraer a nuevos consumidores, pero también alejar a los que antes le eran fieles. El llegar a las exigencias de consumidores tan diversos se presenta como una gran dificultad para las empresas.

Existen nuevas preocupaciones sociales y, por lo tanto, se tienen que crear nuevas formas de actuación por parte de los actores que participan en el desarrollo de la sociedad. En la actualidad, para que una marca sea exitosa es importante que tenga personalidad, que tenga voz y opinión. Si opta por pasar desapercibida acabará erosionando y perdiendo el apoyo de los consumidores. Pero también es sumamente importante que las marcas tengan un propósito real que llevar a cabo. En caso contrario, todo ese esfuerzo queda vacío de contenido y se puede volver en contra de la marca.

 

En definitiva, las empresas han pasado de tener un papel filantrópico o altruista en la sociedad a crear estrategias que tienen como fin alinear su negocio con las nuevas preocupaciones sociales y, por ende, convertirse en actores activos de las actuales reivindicaciones sociales. También a nivel interno, ya que trabajar para una empresa que tiene como uno de sus objetivos mejorar el mundo da significado a nuestro esfuerzo y nos transforma, haciéndonos sentir más satisfechos. Solo las compañías socialmente responsables y que muestren un compromiso real con las cuestiones sociales que preocupan a los ciudadanos lograran mantenerse en la mente del consumidor y, lo más importante, mejorarán su cuota de mercado.

 

 

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