Guía de buenas prácticas ambientales para empresas

Las empresas consumen una gran cantidad de recursos naturales y generan residuos de forma masiva. Por ello, es primordial mejorar la sostenibilidad de los procesos productivos a través de políticas que sean sostenibles con el medioambiente.  En este sentido, ¿qué medidas pueden adoptar las propias empresas para reducir su huella ecológica?

Las buenas prácticas ambientales es una de las soluciones para reducir la contaminación producida por empresas y empleados. Con simples medidas sencillas y útiles, tanto empresas como trabajadores pueden reducir el impacto ambiental negativo de sus actividades. Este proceso implica cambios en el comportamiento y los hábitos de las personas para disminuir los impactos ambientales, promoviendo el ahorro de los recursos naturales hacia una gestión sostenible de la actividad empresarial.

Con pequeñas medidas empresariales se puede mejorar la sostenibilidad de una compañía. Para ello, se pueden tomar acciones orientadas a reducir el consumo de los recursos (agua, energía, etc.), disminuir la cantidad de residuos producidos y facilitar su reutilización en nuevos packagings, o disminuir y controlar las emisiones a la atmósfera, los ruidos y los vertidos contaminantes de agua. De esta forma, se obtienen resultados positivos para el desarrollo sostenible y se sensibiliza sobre los impactos que generan los procesos y servicios productivos al medioambiente.

En Correos Express ya hemos actuado para mejorar la sostenibilidad de nuestro entorno a través de nuestro Sistema de Gestión Ambiental, promovido por la Subdirección de Calidad. Nuestro manual de buenas prácticas promueve medidas para ahorrar agua, para un consumo racional de la energía, tanto en la iluminación, climatización o en aparatos eléctricos y electrónicos; para el consumo responsable de los recursos y para una correcta gestión de los residuos. Así, en Correos Express garantizamos nuestro compromiso con clientes, grupos de interés y el entorno natural. Con simples acciones, nuestra compañía crea un marco de referencia para optimizar sus procesos productivos de forma sostenible y concienciar sobre la importancia del medioambiente a sus trabajadores.

En este sentido, la regla de las tres “r”  (reutilizar, reducir y reciclar) es imprescindible dentro de las buenas prácticas. La mejora continua del comportamiento ambiental de las empresas es una obligación para que puedan mantener su actividad a largo plazo en armonía con el medio ambiente y la sociedad. Las buenas prácticas ambientales contribuyen a mejorar la imagen corporativa de una compañía, aumentar su competitividad, y, de esta forma, crear puestos de trabajo sostenibles.

 

 

 

 

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