¿Viajamos a un futuro robotizado?

Los sucesivos avances tecnológicos de la sociedad hacen que la automatización y la robótica sean elementos claves para las empresas en diferentes sectores productivos. La automatización de la producción generará desplazamientos de puestos de trabajo por el uso de robots. Este punto puede ser un gran inconveniente para la sociedad del futuro, aunque tanto las empresas, como los inversores y la sociedad se adaptarán a largo plazo, beneficiándose del uso de la automatización y los robots. En este sentido, ¿qué futuro robotizado nos espera?

En la actualidad, las nuevas generaciones de robots industriales generan una productividad flexible para todo tipo de empresas, adaptándose mejor a los tiempos de fabricación marcados. Por ello, la automatización de la producción crece de forma imparable, aunque su velocidad varía mucho entre países.

Según datos de la Federación Internacional de Robótica (IFR), se estima una tasa de crecimiento anual del stock mundial en robótica del 14% entre 2018 y 2020. Desde 2016, el mayor número de robots industriales en funcionamiento se encuentra en China. En 2020, esta cifra ascenderá a unas 950.300 unidades, considerablemente más que en Europa (alrededor de 610.000 unidades).

Por otro lado, los robots plantean nuevas oportunidades en nuestra vida cotidiana. Con ellos, afrontaremos tareas complejas, lentas o rápidas, para las que los humanos no estamos tan preparados o, simplemente, queremos hacerlas más “cómodas”. La idea es poner a los robots al servicio de la humanidad y de nuestro bienestar. Siguiendo este objetivo, tenemos que controlar su desarrollo y buscar un equilibrio en su adaptación a la sociedad. La introducción de los robots en el mercado ya es una realidad y se pueden encontrar algunos curiosos.

Sophia

Creada en 2016, Sophia es el primer androide capaz de mantener conversaciones y, demostrar a través de su rostro, gestos similares al ser humano. Además, Sophía puede  aumentar sus conocimientos cada vez que interactúa con un ser humano.

Airport Guide (Guía de aeropuerto)

La compañía LG ha creado un robot asistente para aeropuertos. Con un tono amigable y cercano, este androide puede ofrecerte toda la información necesaria para tu vuelo. Con solo escanear un billete de vuelo, te informa de la puerta y hora de embarque, e incluso de las condiciones climáticas del lugar de destino. Además, el Airport Guide Robot habla cuatro idiomas (inglés, coreano, chino y japonés) y si estás perdido te acompañará hasta que soluciones tu problema.

 Sillas inteligentes

Hay proyectos para robotizar elementos de nuestra vida cotidiana como las sillas. La «Silla Inteligente», propuesta por Nissan, es capaz de volver a su lugar por sí misma. ¿Cómo lo hace? De forma muy sencilla: la compañía se ha inspirado en la tecnología de asistencia automatizada de estacionado que utiliza en su marca, la cual les permite a los conductores fácilmente estacionar sus vehículos con ayuda del volante automatizado.

Pepper

Muy utilizado en Japón, Pepper es quizás el robot más demandado de este país asiático. Este robot humanoide de 1.20 m de altura, detecta las emociones humanas e interactúa con las personas. Por ello, está siendo muy utilizado para aplicaciones de marketing y, sobretodo, para el acompañamiento de personas solas.

 

El ser humano tiene por delante otro gran reto en una de sus invenciones más esperadas por la sociedad en el futuro. Los beneficios y utilidades  de la robótica hacen, de momento, que sus consecuencias negativas queden en un segundo plano. Pese que  algunos colectivos o sectores tradicionales directamente afectados intenten frenar su expansión, la sociedad en su conjunto acepta los robots aun sabiendo que, poco a poco, pueden cambiar las costumbres establecidas y nuestro comportamiento social.

Durante toda la historia, la raza humana ha ido perfeccionando su calidad y sus condiciones de vida. La robótica avanza en esta dirección, y de los humanos depende que en el futuro se siga así. Entonces, ¿tendremos un futuro robotizado? Si tenemos en cuenta nuestro contexto, el futuro autómata está más cerca que nunca.

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