La vida submarina, amenazada por la contaminación

Hasta un 40% del océano se ve muy afectado por la contaminación. La contaminación marina es diversa y genera cambios de temperatura muy perjudiciales para la biodiversidad marina. Productos químicos, aguas residuales, plásticos, basuras… afectan sensiblemente a la vida marina, y a la nuestra. La mayoría de la contaminación marítima procede de los residuos y vertidos tóxicos urbanos. En muchos casos, la contaminación urbana no es tratada eficazmente, lo que provoca que la polución llegue a nuestros mares a través de los ríos. Incluso, la contaminación generada en la actividad agrícola presenta el mismo problema, y, por supuesto, la contaminación industrial, sobre todo en los países menos desarrollados, donde las legislaciones medioambientales son menos restrictivas. La situación es muy grave a día de hoy. La ONU estima que cada milla cuadrada de océano contiene un promedio de 46.000 pedazos de plástico flotantes.

De ahí que Naciones Unidas haya establecido como uno de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), la vida submarina. Los ODS son 17 objetivos propuestos por líderes mundiales para erradicar la pobreza, la desigualdad, el cambio climático o la paz, entre otros, y para alcanzarlos, todo el mundo tiene que hacer su parte: los gobiernos, el sector privado, la sociedad civil y cualquiera de nosotros. Esta propuesta conlleva un auténtico desafío para la sociedad, de cara a mejorar la vida de las generaciones futuras, ya que estos Objetivos  proporcionan consejos y metas para alcanzar la sostenibilidad del planeta, con sus propias prioridades y retos ambientales.

De este modo, el objetivo 14 de los ODS sobre la vida submarina alerta sobre la importancia que tiene la forma en que gestionamos los océanos, la cual es fundamental para la humanidad y para contrarrestar los efectos del cambio climático. Con este objetivo, la ONU quiere generar un marco legal para ordenar y proteger de manera sostenible los ecosistemas marinos y costeros de la contaminación terrestre, así como mejorar la conservación y el uso sostenible de los recursos oceánicos. En este sentido, los derechos internacionales y la actitud proactiva de los gobiernos de todos los países del mundo juegan un papel clave de cara a la sostenibilidad.

Los océanos cubren casi tres cuartas partes de la tierra, y representan el 99% del espacio vital del planeta en volumen.  Del mismo modo que una persona no puede vivir sin un corazón y unos pulmones sanos, la tierra no puede sobrevivir sin unos océanos y mares saludables. Éstos dependen de nosotros y viceversa o, de lo contrario, viviremos totalmente “contaminados” y “plastificados”, algo que se está convirtiendo en una realidad. Recientemente, en el Océano Pacífico  se ha encontrado una isla de basura de una extensión impactante. Según BBC, sus dimensiones son tres veces más grandes que la superficie de Francia. Un caso de tantos que refleja este problema.

Pero ¿qué podemos hacer para evitar la contaminación de los océanos? Existen diferentes asociaciones como Greenpeace o Ecologistas en acción que utilizan voluntarios para limpiar las playas de residuos y concienciar a la población de la situación crítica por la que atraviesan los océanos. En este contexto, los consumidores debemos afectar al proceso productivo de plásticos incitando a otras alternativas. Exigir a las empresas mayores políticas medioambientales, reducir de forma considerable la compra de productos plastificados, o penalizar toda pesca insostenible…son algunas de ellas. . Es responsabilidad de todos buscar soluciones sostenibles y garantizar, por tanto, el futuro de la vida en la tierra.

Por nuestra parte, desde nuestro compromiso por el medio ambiente, en Correos Express hemos creado una campaña de concienciación para proteger nuestro entorno: “Oxigénate”. Queremos informar, concienciar y aportar nuestro granito de arena para hacer un mundo mejor y más sostenible.  Y, para ello, vamos a empezar a hablar de  la importancia de tener nuestros océanos sanos y lejos de cualquier tipo de contaminación, una responsabilidad de todos.

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